Noviembre 19, 2007   

Bajen impuestos, pero...sin complejos, por favor

Les propongo adivinar quién es el autor de la siguiente frase: "Hay un efecto más nocivo sobre la eficiencia de los mercados que el producido por las subvenciones: aquél que se deriva de incentivar unas conductas, que se consideran deseables, a través de las deducciones tributarias. Yo soy más partidario de eleminar las deducciones y reducir el tipo general. Después que cada uno decida la forma más eficaz de utilizar su dinero". Si estaban buscando, en su memoria o en la biblioteca, en la zona de los teóricos del neoliberalismo, los discípulos del Profesor Milton Friedman o las memorias inéditas de D. Rodrigo Rato, lamento decepcionarles. Deriven su mirada hacia la izquierda hasta encontrar el nombre propio constituido en acrónimo más famoso de nuestro panorama político económico ¿Lo tienen ya?

En efecto, la sentencia salió de labios del inefable MAFO en una distendida sobremesa con un reducido grupo de empresarios españoles a la que tuve el placer de asistir, cuando el ínclito personaje era aún Secretario de Estado de Hacienda y defendía con ahínco las bondades de su reforma del Impuesto sobre Sociedades. Evidentemente este tipo de frases no convierte a Miguel Angel Fernández Ordóñez en un liberal ni nada que se le parezca (si acaso confirma los conflictos freudianos que agitan el alma ideológica de tan inteligente personaje), pero lo cierto es que es difícil no estar de acuerdo con la citada formulación. Y es que la reflexión es impecable por su sencillez. Los ciudadanos debemos contribuir a las cargas públicas, pero no dotar a nuestros gobernantes, de los distintos niveles, de excedentes presupuestarios que, en el mejor de los casos, pueden acabar destinados a sufragar ocurrencias, frivolidades o, directamente, estupideces de dimensiones colosales. Eso sí, todo en interés del bien común. Carlos Bertomeú enseñaba en los 90 en el IE que la contemplación de un balance con excesos de tesorería debería llevar a todo accionista a dudar, primero de la capacidad y luego de la honestidad de los gestores de la empresa. Sé que no es políticamente correcto, pero yo no necesito que las administraciones públicas organicen conciertos gratuitos de estrellas (reputadas o no) de la canción ni jornadas de difusión gastronómica que además batan el record Guiness del número de raciones repartidas. Sinceramente prefiero tener más dinero en el bolsillo y decidir lo que como y la música que escucho, pagando por ello. O no comer y disfrutar del silencio, según el caso.

Por eso no puedo sino celebrar los anuncios que, con mayor claridad desde el Partido Popular y, más matizadamente, desde algunos flancos del Partido Socialista (en Madrid, por ejemplo), se vienen realizando sobre futuras rebajas de la imposición (en el infumable Impuesto sobre el Patrimonio y en el excesivo IRPF). Lo que no termino de entender -o tal vez entiendo demasiado bien, dadas las fechas preelectorales- es por qué no se presenta esta medida como un avance en la libertad de los ciudadanos, que aumentan su capacidad de decidir sobre su propio destino, eso sí sujetos a las clásicas restriciones que marcan las necesidades ilimitadas y los recursos limitados en un marco de incertidumbre. Se me escapa por qué hay que decir que se reducirán o eliminarán los impuestos de las rentas más bajas (IRPF) o se anuncia una rebaja gradual o goteada del tipo (IP) ¿Tan difícil es decir: vamos a bajar los impuestos a todos los ciudadanos, incluidos los groseramete ricos, para que ese dinero en circulación haga crecer la economía de todos, y por tanto de cada uno? Al igual que reclamaba la Baronesa Thatcher, los ciudadanos queremos que nos devuelvan nuestro dinero. A todos.

La idea de que, por definición los gestores públicos tienen una visión mejor de cómo utilizar nuestra riqueza, la de ustedes y la mía, rezuma olor a polilla y nos recuerda a aquellos pelmazos que hacían espeleología buscando playa bajo los adoquines de París en el siglo pasado. Parafraseando las ocurrencias del Ministro del Interior, sugiero a nuestros responsables políticos, que aspiran a gestionar nuestro dinero, que digan conmigo "bajar impuestos es bueno". Y que lo digan sin complejos. Los ciudadanos lbres, se lo agradeceremos enormemente.


Add to del.icio.us Send to Digg Enviar a Menéame Who is linking here?

Posted on 19 Noviembre 2007

Trackback Pings

TrackBack URL for this entry:
http://blogs.ie.edu/cgi-bin/mt-tb.cgi/900

Comments

Hello my friends :)
;)

Posted by: gubEndobintot at Mayo 15, 2008 04:35 AM

Post a comment





Remember me?




Please type in the numbers in the image above.


© Instituto de Empresa Business School 2006