Junio 18, 2008   

LAS ÉLITES por José María Cervelló.

Voy a empezar este tema con unos ejemplos:

El fútbol, en el que se asciende con esfuerzo, voluntad, entrenamiento y mérito. Es un proceso abierto a todos con iguales condiciones de partida, salvo la intervención de la naturaleza. El resultado del proceso es ver un campo de fútbol con 80.000 personas viendo jugar, como decía Mingote, a 22 millonarios, con admiración, dejando huella y suscitando nuevas vocaciones porque sirven de modelo: “de mayor me gustaría ser como él”.

Lo mismo podemos aplicar a todos los deportistas de élite: automovilismo, atletismo, tenis, alpinismo etc.

Todos ponen voluntad, esfuerzo y meritos. Son admirados, dejan huella y son modelos a seguir.

Más ejemplos:

Los artistas, los cantantes, los músicos modernos o clásicos etc.
A todos se les aplican los mismos principios: rigor, esfuerzo, entrenamiento.

Ahora, vamos a hacer unas suposiciones:

Que pasaría si en el centro del campo estuviesen los 22 mejores empresarios españoles; o los 22 mejores empresarios de PYMES españoles; o los 22 personajillos mas conocidos del mundo rosa que predican los antivalores de la sociedad. Y una última suposición. Que pasaría si estuviesen los 22 etarras más sanguinarios.

No puedo dejar de citar a los políticos que nos hacen falsas promesas, nos cuentan cosas que no son ciertas y omiten otras que si lo son; y, a pesar de todo, les votamos.

Dejo a los sociólogos las conclusiones de mis pensamientos y sus posibles errores.

EL SISTEMA EDUCATIVO COMO FÁBRICA DE ÉLITES:

Esa debería ser su función. Pero veamos lo que ha pasado.

Yo terminé Derecho en junio de 1969, en Sevilla. Aprobamos unos 50 alumnos, de ellos 4 alumnas. Pero Sevilla comprendía Córdoba, Badajoz, Huelva, Cádiz y, naturalmente, Sevilla. Una población entonces de aproximadamente de más de 3 millones de habitantes. La proporción era socialmente insostenible.

Había dos posibles soluciones: potenciar las Universidades existentes con un buen sistema de becas, o crear nuevas Universidades (a mayor gloria de los políticos de turno) sin tener en cuenta la demografía y sin, que yo sepa, cuantificar el coste de cada sistema. La solución elegida, que pone una Universidad casi en cada pueblo, supone que los alumnos ya no conocen más que su pueblo; que se tuvieron que improvisar profesores mal preparados, mal endémico de nuestra Universidad; y que, en mi opinión, no se calculó debidamente que lo que la Universidad producía debería corresponder con lo que la sociedad demandaba.

El resultado fue un gran número de parados, con las consiguientes frustraciones y una bajada de la calidad media.

En esas condiciones era mucho más difícil crear élites.

La caída demográfica puede ayudar a resolver algunos problemas pero hará aparecer otros.

A todo esto hay que añadir el efecto de las Universidades privadas y la aplicación de los planes de Bolonia.

Pero antes de seguir con la Universidad quiero hablar de la educación previa a la Universidad. Mi criterio, que puede estar equivocado, es el siguiente:
Se ha perdido la autoridad del profesor y la enseñanza no es una democracia, aunque sus principios deben enseñarse a lo largo de todo el sistema.

En mi opinión deberían suprimirse las asociaciones de padres de alumnos, porque, como he dicho, la enseñanza no es una democracia. Las sustituiría por un tutor que informara periódicamente a cada familia.

También suprimiría parcialmente la división entre ciencias y letras que tanto daño ha hecho. Uno de ciencias tiene que saber donde estamos, de donde venimos y que creaciones ha hecho el hombre a lo largo de la historia. Los de letras no pueden dejar de saber que todo se explica por medio de las matemáticas y que la lógica esta basada mucho en ellas.

Hay que saber un poco de astronomía, de física y química, de biología, de tecnología y de economía.

El que quiera ver esto como una utopía, puede verlo así. Pero querer es poder. Este sistema también ayudaría a orientar vocaciones.

Por otra parte hay que tener en cuenta que una clase tiende a dividirse en tres grupos: el primero, que sigue las clases con normalidad sacando partido de ellas; el segundo, que también sigue las clases pero con algunos problemas. Estos necesitarían clases de apoyo. Y el tercero, que reúne a los que tienen una clara vocación antisocial. A éstos, confirmada su actitud, hay que llevarlos a otro grupo para ver si alguno es recuperable. El resto precisa más tratamiento social y psicológico y, con que no salgan delincuentes ya es un éxito.

Quiero rendir homenaje a los docentes por su vocación y trabajo muchas veces solitario y sin el debido reconocimiento social y apoyo.


EL DOCTORADO:

Es el titulo máximo que concede la Universidad.

No he conseguido encontrar ninguna estadística oficial ni datos de lo que podríamos llamar fracaso doctoral. Es decir, cuantos alumnos se han matriculado a los cursos de doctorado y cuantos lo han terminado. Si estos datos realmente no se conocen sería una prueba más de la falta de interés de la Universidad por sus élites.

Nunca he visto ninguna campaña “poniendo en valor” a los doctores y resaltando sus méritos para favorecer su contratación en las empresas. Porque no creo que nadie haya pensado que todos tendrán un puesto en la Universidad.

Quiero, asimismo, denunciar el mal trato burocrático que se recibe pese a que los alumnos no son demasiados.

Mi impresión es que a la Universidad no le interesa fomentar el número de doctores y deja tirados a sus mejores titulados.

CONCLUSIONES:

En el fondo este es un tema de mucho calado porque se trata de la situación de España.

No tenemos materia prima; no tenemos una política energética independiente del exterior, y tenemos un capital humano que tiene que competir con los países del este.etc.

Oímos hablar mucho de I +D+I pero no he visto un plan de choque y una revolución a fondo en la enseñanza.

Los temas más discutidos son la educación para la ciudadanía, “de la que depende nuestra competitividad”, y de la religión, de la que se puede decir lo mismo, con mi debido respeto.

Me parece que tanto el PSOE como el PP buscan afiliados y la Iglesia fieles, pero no sé quien forma a las élites.

He utilizado el termino élite en un sentido muy amplio, como aquél que sabe su trabajo, lo ejecuta bien y sabe lo que es el esfuerzo, el trabajo, el rigor e intenta hacer todo mejor, con imaginación y enseñando a los demás.

FIN


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Posted on 18 Junio 2008

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Comments

José María, hoy has puesto el dedo en la llaga de uno de los males endémicos de la sociedad española. Creo que hay que afrontar de una vez por todas el problema de la educación en general y de la universidad en particular porque gran parte de la élite de la que hablas saldrá de la universidad.

Uno de los principales problemas es la "titulitis" porque ahora todo el mundo tiene un título universitario pero mucho de ellos están en el paro, trabajando en algo que no es lo suyo o ganando una miseria. Solo una pequeña parte trabaja en temas relacionados con lo que ha estudiado y tiene un buen sueldo.

La calidad de la enseñanza es fundamental para que una sociedad evolucione porque los estudiantes de hoy son las élites del futuro. A mi modo de ver este es el gran problema de España ahora mismo y sería una competencia que el Estado debería avocar para que haya una línea estructurada y no reinos de taifas.

Enhorabuena.


Posted by: Sergio at Junio 18, 2008 10:56 AM

Tienes mucha razón, José María. EL problema es que en la nueva moral de la corrección política, la vocación por la excelencia se interpreta en términos de soberbia, individualismo egoísta y no sé qué otras patologías que hay que evitar en pos de una mal entendida igualdad. Te contaré un ejemplo: cuando yo me dirijo a mis alumnos del IE y les recuerdo que son una élite y que su vocación debe estar guiada por la excelencia, las reacciones se reparten entre la mofa y el rubor. En el punto en el que estamos, alguien ha confundido el derecho a la educación con el derecho a un título universitario, que al parecer corresponde a todo español por el hecho de serlo. Y digo yo, ya puestos ¿por qué no nos hacen a todos también abogados del estado y notarios? Incluso más, puesto que es la ilusión de mi vida ¿por qué no me reconocen el empleo de Contraalmirante de la Armada?

Posted by: Juan Carlos at Junio 18, 2008 03:45 PM

Estimado Profesor Cervelló:

Este es el primer post que escribo en un blog en mi vida; han pasado más de cuatro años y, curiosamente, siento lo mismo al escribir ahora que el día que entró Ud en clase y me hizo descubrir que mi cabeza era capaz de mucho más de lo que yo mismo creía sobre ella. Veamos, que tal expreso, todo lo que me gustaría.

En mi experiencia personal y en mi corta experiencia profesional, he tenido la enorme suerte de conocer personas inolvidables por ser especiales. Recuerdo con gran cariño y admiración, a un profesor que tuve durante mis estudios en el colegio San Patricio, que enseñaba y educaba con enorme cariño y dedicación. Era por todos conocida la especial manera de ser de D. Carlos, cómo te escuchaba y entendía, fuere cual fuere el problema que tuvieses, siempre estaba dispuesto a ayudarte y comprenderte.
Digo esto, porque desde que tuve la suerte de asistir a sus clases e incluso a su casa (con enorme esfuerzo por su parte), me di cuenta inmediatamente de que había conocido a otra persona especial; y es que, existen personas en este mundo, como Ud, que hacen que otras sean/seamos mejores. Lo hacen sin más, compartiendo su conocimiento y su ilusión, de manera desinteresada.
Mi respeto y Admiración, Profesor. Es Usted ESPECIAL.


Mucho Ánimo y gracias de verdad.

Posted by: Alberto Vicente-Gella at Junio 18, 2008 03:46 PM

Querido José María, gracias por suscitar EL tema.

Con la democratización de la enseñanza se ha llegado en España a una sana meritocracia. Hace muchos años sólo podían entrar en los despachos de abogados los miembros de familias ilustres y/o empresarias o los hijos de profesiones jurídicas. Si eras hijo de juez, te admitían. Si no, de pasante gratis mil años.

Se acabó. Ahora hay procesos de selección imparciales en numerosos despachos. Se lo debemos a la generalización de la educación.

Les digo a mis alumnos del MAJ que aprovechen, que cuando yo me incorporé al mercado jurídico en 1993 todo el mundo me preguntaba "y tú, ¿a quién conoces?". Ahora sigue siendo vital a quién conoces, pero es que justo en el IE van a conocer a gente a la que merece la pena conocer y tener en la agenda. Que aprovechen y se conozcan unos a otros y a sus profesores, les digo. Y que estudien, porque ahora mismo sólo con conocer a muchos no basta.

Un fuerte abrazo para ti y otro para María Teresa. Un día debería escribir ella y devolverte eso que le dijiste de que era una chapucera porque te hiperventiló. Los hombres, siempre quejándose.

Posted by: teresa martín at Junio 18, 2008 09:20 PM

En Gran Bretaña existen las universidades de Oxford y Cambridge, en Estados Unidos, entre otras, Harvard y Yale, en Francia las Ecoles. Todas estas instituciones se caracterizan por ser de élite, una élite a la que hoy en día se puede acceder mediante méritos y no sólo por contactos. Tu describes muy bien en qué consisten y cómo se consiguen los méritos.

Estas instituciones llevan, en el caso de las inglesas y americanas, siglos de existencia por lo que evidentemente existe en esos países una cultura nacional que reconoce la importancia de estas institituciones en la formación de élites. Además en el caso de las inglesas y de la americanas la iniciativa privada fue fundamental para su desarrollo, eso sí, en otras épocas ¿Dónde existe, José María, algo parecido aquí? Tu dirás que se hagan, aunque sea en pequeño, que se cree esa cultura. Pues eso.

Posted by: enrique at Junio 22, 2008 09:11 AM

Querido José Mª:

¡Cuánto de razón hay en lo que dices y qué pocos de los que tenían que pararse a pensarlo lo hacen!

Yo no sé si es que me hago mayor y repito lo que ya decían nuestros padres y nuestros abuelos respecto a que la educación "ya no es lo que era", o si es que realmente la educación ya no es lo que era; me temo que es más bien esto último...

Afortunadamente tenemos al IE y a Maestros como tú que marcan la diferencia.

Un fuerte abrazo,

Elena Rodríguez

Posted by: Mª Elena Rodríguez at Junio 23, 2008 01:57 PM

Muchas gracias Jose María por tu nuevo post.

Al leer el título se me ha planteado una duda: ¿élite o elite?.

Ambas formas son correctas, pero se prefiere la forma elite...

¿Y ESO DÓNDE LO PONE?

Diccionario Panhispánico de Dudas (RAE):

élite o elite. Ambas acentuaciones son válidas. La voz francesa élite, que significa ‘minoría selecta o rectora’ y se pronuncia en francés [elít], se adaptó al español en la forma llana elite [elíte]; pero la grafía francesa élite, que circuló como extranjerismo durante un tiempo, dio lugar a que muchas personas pronunciasen esta voz francesa interpretando la tilde a la manera española, es decir, como palabra esdrújula. Aunque esta pronunciación es antietimológica, es hoy la más extendida incluso entre personas cultas; por ello, la grafía élite y la pronunciación esdrújula correspondiente se consideran también correctas.

Posted by: Atticus Finch at Junio 23, 2008 03:18 PM

Coincido sustancialmente con Jose Mª, sobretodo en que la universidad pública española es un desastre y exige una reforma urgente.

Sin embargo, la clasificación de adeptos, recuperables y desechables en un foro educativo me parece desacertada. Este sistema tiende a premiar a los conformistas, y castiga a cualquiera que muestre criterio o infortunio. Esto impide el cambio y en consecuencia la mejora, ya sea intelectual o humana.

Una educación libre, y prácticamente gratuita para todos nos ha hecho más ricos en todos los sentidos. La falta de calidad real es el problema, pues seguimos valorando la excelencia por la capacidad de almacenaje de un disco duro, en vez de fundarse en la capacidad de pensar y gestionar la información, al alcance de cualquiera gracias a internet.

Además una sociedad tan jerárquicamente estructurada y planificada está destinada al fracaso pues extermina el liderazgo.

PD: Una experiencia personal de votaciones de delegados de clase. De un lado teniamos al empollón todo 10 y de otro al medio guapete simpaticón. Ganó el segundo por poca diferencia...me recuerda a España.

Carlos

Posted by: Carlos at Junio 25, 2008 08:59 AM

Querido José María,
Quizá el mayor peligro para un país en el que no se considera importante que haya personas que sepan mucho más que otras, bien por mayor capacidad intelectual bien por haber recibido una mejor formación (y ambas cosas a la vez), y además que quieran utilizar sus capacidades, es el de no poder afrontar las dificultades que se le plantean, por ejemplo la actual crisis económica. Pero es que el colchón en el que estamos es el del "Estado del Bienestar", y creo que vivir en ese concepto es uno de los mayores impedimentos para que un país prospere.
Además, ahora ZP quiere traerse investigadores de fuera para impulsar su plan de I+D+I. Aquí al parecer ya no hay.
Yo confío, aunque bastante poco, en que venga una especie de salvador de la patria, alguien con una fortaleza a prueba de bombas (no queda más remedio), y nos ponga a todos en jaque, al menos en el asunto educativo.
Mientras tanto, a seguir en el tajo, con el ejemplo y guía de personas sabias como tú.
Un fuerte abrazo

Posted by: David at Junio 26, 2008 02:02 PM

Querido José María,

Como aficionado y jugador de futbol desde prácticamente los 7 años, siempre he querido pertenecer a ese pequeño grupo de 22 millonarios y estar en la elite. ¿Quien no quiere llegar a ser famoso, admirado, millonario y haciendo lo que le gusta? Sin embargo, cuando te vas haciendo mayor te vas dando cuenta que formar parte de esa elite es muy difícil y por tanto intentas formar parte de otra elite (elite de abogados) aunque tengas serias dudas de conseguirlo.
Llevas toda la razón al hacer una crítica sobre la universidad española, hoy en día, por desgracia lo que importa es tener un título y no los conocimientos adquiridos, por ello, las universidades no se esfuerzan (salvo alguna privada) en poner los mejores medios para ofrecer una formación de calidad. Creo que esto lo sabemos todos pero aun así no se hace nada.
Sobre la creación de la elite se puede decir que el IE es como una especie de “mini Harvard”, los primeros días en el centro no tienes ni la menor idea de lo que es el IE pero poco a poco te das cuenta de que es especial, especial por el gran nivel de los profesores, por la exigibilidad del día a día y por el acertado reflejo de lo que existe en la vida real. Como alumno del IE (creo que tú tienes mucha culpa…) soy un privilegiado porque he tenido la oportunidad de formar parte de esta gran familia que cada día va creciendo y formando la elite del futuro. A pesar de que no he tenido la suerte de tenerle como profesor, no me cabe la menor duda de que ha marcado una huella importante en el IE tanto por la forma de dar las clases como por intentar enseñar aprender a pensar.
José María, enhorabuena por el blog y por el acto de II José María Cervelló - Gutiérrez de La Roza, fue muy emotivo. Sobre el blog intente escribir un par de veces pero algo hice mal y no se grabo, espero que esta vez se grabe con éxito. Animo, y recuerdos para Mª Teresa.
Muchas gracias José María. Un abrazo.

Posted by: Pablo at Junio 30, 2008 10:27 AM


D. José María, un saludo afectuoso desde Honduras. Recibí hoy el Boletín del IE Law School y he tenido la fortuna de leerte en el Blog. Algunas de las cosas de España que comentas las observo 'de lejos': pero tenemos una realidad similar -diría que más preocupante- en mi país.
Hombres de élite. Mujeres 'de élite'. Creo que el tema está en destacar la importancia de la formación de la persona. De la persona entera, no sólo del intelecto. Pienso que esa 'revolución a fondo en la enseñanza' pasa por potenciar la formación de las voluntades. Que buena parte del 'éxito' estará tal vez en formar personas íntegras, 'amigas del esfuerzo y del trabajo', que no rehuyan el diario entrenamiento, que no cedan ante la primera dificultad.
¿Cómo no destacar la importancia de los profesores? De profesores ejemplares, que además dejen huella.
Fue algo que pude ver con claridad en el ie. No me queda sino agradecer. Tuve la suerte de encontrar profesores de altísimo nivel, de gran categoría humana y profesional: Jaime M., Teresa M., Juanjo T., Tomás P., Víctor T., José María De A., Luis L., Rubén A.,Francisco M., Susan C..
A tí, un agradecimiento especial.
Comparto tu inquietud. Tanto que me he decidido a colaborar con iniciativas de formación de personas de escasos recursos en mi país. Ya imaginarás el reto. Y todo lo que hay por hacer.
Saludos,
Juan José

Posted by: Juan José Alcerro at Julio 11, 2008 05:02 PM

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