Junio 26, 2008   

"Ley de víctimas policiales": Cuando la perversión del Derecho lleva a la náusea

Desde muy niño recuerdo que la posición mayoritaria de los partidos políticos vascos y de la escasa parte de la sociedad que entonces se pronunciaba sobre el terrorismo nacionalista de ETA era "la repulsa a la violencia, venga de donde venga". Ya entonces la precisión aparentemente omnicomprensiva me parecía supérflua ¿de dónde iba a venir? ¡De donde siempre! Hoy como entonces, el Gobierno Vasco se ve en la necesidad de hacer equilibrios forzados que llevan a comparaciones ignominiosas y sangrantes, con el agravante de envolver tan repugnante paquete en la formalidad aparentemente respetable de una ley emanada de una camara legislativa. Si alguien piensa que mi comentario no es objetivo y puede estar influenciado por el hecho de que mi familia esté amenazada por ETA casi desde que yo nací o por el hecho de que haya tenido que presenciar el asesinato de un gran amigo, probablemente estén en lo cierto. No soy objetivo ni lo pretendo. No creo que ello desdibuje el sentido de las reflexiones que a continuación abordo.

El primer elemento nauseabundo de este proyecto legislativo es que su finalidad es equilibrar el efecto de la norma que, tras 40 años de asesinatos va a aprobar la misma cámara vasca, para reconocer a las víctimas del terrorismo etarra. Pues bien, la ley de víctimas policiales agruparía, según las intenciones del responsable de Derechos Humanos (¡!... Sr. Trillo, dígalo usted por favor) a las personas, normalmente asesinos probados, fallecidas en enfrentamientos con la policía, en dependencias policiales, por causa de supuestas torturas, suicidas, víctimas de la violencia del fútbol... ¡y a las víctimas de grupos de extrema derecha o incontrolados!

Y digo yo, los terroristas ¿no son terroristas vengan de donde vengan? Entonces ¿para qué hace falta una ley de víctimas según la filiación política del asesino? la respuesta es sencilla pero perversa. Nótese que bajo el mismo manto se pretende amparar a las víctimas reales de acciones terroristas de los GAL, BVE, ATE... terroristas indubitados, con las supuestas víctimas de los cuerpos policiales. Con ello se consiguen dos efectos repugnantes. El primero, equiparar a las fuerzas de seguridad y su actuación en defensa de la vida de los españoles y de la legalidad constitucional, con los terroristas que los asesinan. En segundo lugar se equipara a las víctimas de los asesinos en serie de ETA con los propios criminales, por el hecho de que éstos se hayan suicidado o fallecido llevándose a algún policía por delante. El tipo de los Derechos Humanos ha hecho sumas y le salen casi 700, que puestas en la mesa con las casi 900 víctimas mortales de ETA le hacen un apaño a su conciencia (si es que la tiene).

Con todo esto se humilla nuevamente a las víctimas, manchando su homenaje con un reconocimiento a sus asesinos en términos equiparables. Así ya se puede, en el mejor de los casos, hablar de las víctimas "del conflicto" como de las de los accidentes de tráfico, con el horror de las imágenes, pero con la distancia (salvo que uno sea el protagonista) y la tranquilidad de quien habla de algo horrible, pero inevitable y no imputable a nadie en particular (algo así como un huracán Katrina pero en el golfo de Vizcaya). En el peor de los casos, esta cosa llamada ley, si llega a ver la luz, convertirá a las vítimas en sospechosas y aflorará de nuevo otra frase que también tengo grabada de mi infancia "algo habrá hecho".

Pretender dar apariencia de legitimidad a esta vileza mediante una ley es tan ignominioso como la pantomima de juicio a Ceacescu grabada en video casero cinco minutos antes de su fusilamiento. ¡Qué asco!


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Posted on 26 Junio 2008

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Comments

Es lamentable la situación en que nos encontramos con este asunto. Leía esta mañana que uno de los asesinos de Miguel Angel Blanco podría ser una de estas víctimas policiales. Me remito a la alocución del Sr. Trillo.
Esto es lo más rastrero a que podíamos llegar porque después de equiparar a los que disparan con los asesinados y encima tenerles que pagar una pensión, creo que ya no nos queda nada por ver. Que asco.

Posted by: Sergio at Junio 26, 2008 02:34 PM

Una sociedad que siquiere piensa en una ley como esta, solo puede estar enferma. Creo sinceramente que España está enferma. Pase lo que pase todo vale en pro de no se qué valores fascistoides y progres. Lo más ignominioso que he oido en los últimos meses fue la que le propinó un medio de comunicacion a Alcaraz (ex presidente de la AVT) sugiriendo que le había tocado poco menos que la loteria al haber sido asesinado su hermano. Y yo me pregunto:¿alguién puede seguir durmiendo tranquilo después de decir semejante barbaridad?
Aprobarán la ley, y luego nos la venderán como un logro de los derechos humanos...Echo realmente en falta los DERECHOS HUMANOS con mayúsculas, y no las bazofias intelectuales de vividores del dolor ajeno. Me uno a vuestra repugnacia biliar ¡Qué asco!

Posted by: Jose Luis Borrallo at Junio 27, 2008 11:34 AM

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